viernes 3 de julio de 2009

FIESTA OFICIAL DE LA FONOGRÁFICA GENERAL. BARCELONA.

¡Suma y sigue!




Sábado, 11 de julio.
En el Espai Jove de L'Eixample (EJE)
c/ Ali Bei, 120

A las 17h.
Proyección: Xic Xic Nyap!
A las 21h.
Cierzo.
Mónica y Carlos.
Kana Kapila & Brainfck.

La entrada costará 5 euros y se regalará un precioso vinilo con: The Not Knowing, Manny Rodríguez y las Honky Tonky, La Otra Gloria y Mónica & Carlos.

http://lafonograficageneral.blogspot.com/

jueves 25 de junio de 2009

El mago de Oz (1958-2009)


Flipé con "Thriller", crecí con "We are the World" y canté "Man in the mirror" en el salón de casa con tiritas en los dedos, calcetín blanco y un sombrero. Por no hablar de "Billie Jean". Es el primer hito de mi infancia que entierro.

domingo 21 de junio de 2009

¿Quién teme a Virginia Woolf?



Cuatro años esperando entender por qué "¿Quién teme a Virginia Woolf?" para descubrir que es un chiste entre dos borrachos...

Aún así me ha gustado mucho.

martes 16 de junio de 2009

Burradas

A veces, basta con que alguien me aconseje encarecidamente un libro para cogerle manía sin ni siquiera haberlo leído. Aunque parezca pose, ese rechazo es real y cuanto más me deniegan el derecho a tenerlo más me precipito a defenderlo. Tengo que hacerlo porque me pica el cuerpo y porque si no lo saco, reviento. Porque me apetece. Porque YO LO DIGO. No tiene nada que ver con la razón. Es una batalla donde todo se vuelve amorfo, desproporcional y rotundo. O se gana a la fuerza o no se gana.
Generalmente, cuando muestro desprecio alego “falta de tiempo” pero si la cosa va a más, suelto “que no estoy para mierdas” y me quedo tan ancha… porque en tales casos NO se trata de “decir” las cosas, sino de soltarlas, como quien suelta un eructo o un pedo. Todo el mundo tiene que evacuar por algún sitio, y ésta es mi mejor manera de ser escatológica. Mi lado Carlos Boyero… Mi taco expandido.

Lo curioso es que en este criticar lo que desconozco y encima pretender hacerlo con autoridad, he defendido cosas indefendibles, cosas en las que ni siquiera creo. Me dan convulsiones reaccionarias. Por ejemplo, un día decidí que todo aquel que se colaba en el metro merecía morir solo, que tan importante era leer a Stephen King como a Dostoievski, que se debía vivir con algún cenicero de Rupit… en nombre de lo feo. También he asignado un poder desconocido a la cadena Starbucks –oye, pues si va tanta gente algo tendrá… -y he dicho que si existe el machismo, es en parte por culpa de las mujeres (cosa aberrante). Que el pelo rizado me daba asco (lo siento caro-ana-lila, ¡con lo que yo os quiero!)…, así como TODA la gente que trabaja en el mundo del cine ¡Madre mía! Por no hablar de Lynch… Lo he gastado tanto que ahora, aunque hiciese le truño más grande de la historia, sería de lo más benevolente…

También es cierto que algunas de las burradas que suelto sí que me las creo pero las digo de tal modo, que ya me encargo yo solita de desacreditarlas. Por ejemplo, estando en Francia de becaria en una redacción de Bobos (burgueses-bohemios) me puse en pie y, recién muerto Maurice Blanchot, solté: “La literatura francesa está sobrevalorada.” Causé tal revuelo que todos empezamos a hablar al mismo tiempo, como en "Moros y Cristianos". ¿Os acordáis de ese programa? Para colmo, más adelante rematé la faena soltando que me interesaba más Blade Runner que toda la Nouvelle Vague. Ay ay ay… La que se armó. De ésta casi no salgo, pero que se enteren de una vez... Francia tampoco tiene tanto que decir. ¡Pesados!
Lo peor es que a día de hoy estoy actualizando burradas. He empezando a cosechar una mini-manía a la idea de Cine Europeo y a El País –sobre todo desde que sus periodistas usan la palabra “Tsunami” financiero, internacional etc etc. Cualquier día diré que es el peor periódico del momento. También admito que hago boicot a los bloggers que linkan al dichoso Rincón de Meaud, Papel Continuo, Alvy Singer y La Petite Claudel en bloque y casi por defecto. Me dan rabia. Y punto. (Y eso que solo he leído uno de los cinco).

Pero no todo está perdido: En ocasiones sí tengo solución y encuentro un placer extraño en desdecirme, en retomar el camino correcto. Me ha sucedido con la tecnología y alguna marca de ropa. Y ya que estamos: Me equivoqué con Austrohúngaro. Los docus de Werner Herzog son maravillosos. Los Soprano, lo mejor que ha pasado en la televisión. Sí, sí… esto me jode admitirlo. Y me ha encantado “Cómo me hice monja”. Está claro que César Aira es un gran escritor, incluso a pesar mío.
En fin, lástima que mis bajadas de pantalón no me resulten ni la mitad de satisfactorias que mis llevadas de contraria.... lástima.

lunes 8 de junio de 2009

Mi historia del cine 5: Sal gruesa (1990-?)


"Es poco común que la traducción española de los títulos se ajuste al texto inglés. Casi siempre el título español es más llamativo, más dramático, más anunciador. La causa la ignoramos; a no ser ella el convencimiento, en las casas del ramo, de que nuestro público necesita sal gruesa para que despierte su interés." Horacio Quiroga.

Aunque la escribió en 1920, creo que esta cita explica muy bien por qué me revienta tanto el cine español actual. Somos unos pesados y unos ñoños. De tener a Buñuel hacemos buñuelos.

viernes 5 de junio de 2009

Viejas Glorias: El Madani vs Youssef Nabil





Hace un tiempo en el Caixaforum exhibieron la obra de Hasem El Madani, un fotógrafo libanés cuyo estudio estaba no muy lejos de un cine. A muchos les gustaba ir a retratarse como lo hacían entonces las grandes estrellas. Se vestían con pañuelos y pistolas de juguete. A veces, ensayaban besos pero como las personas de distinto género no podían besarse, siempre había uno que hacía de hombre y otro de mujer. En algunos casos, se producían situaciones buñuelescas pues un tipo cejijunto se acababa poniendo un velo de novia. Y tan felices.
Youssef Nabil es un egipcio que creció viendo a las viejas glorias del cine local. Ahora se dedica a caracterizar como viejos iconos egipcios a quien se le pase por delante (Rossy De Palma, David Lynch, Tracy Emin...). A veces su toque kitsch Pierre y Gilleletesco me da pereza pero otras, su ojo es más equilibrado y me gusta. Sus retratos me recuerdan a Madame Yevonde, también muy dada a resucitar diosas mitológicas con papel de aluminio.

miércoles 3 de junio de 2009

Remakes Caseros.



Dos libros y una película reflejan el boom del remake hecho en casa. Hollywood ya tiene contrincantes: sus propios fans.


En China suceden cosas curiosas. En la carátula de “El señor de los anillos” uno puede distinguir al Tom Cruise de “Legend”, y todas las películas de Audrey Tatou tienen la misma portada. Y es que ahí, basta con añadir un par de trenzas a Amélie para tener una secuela, porque el mercado pirata es tan grande que vuelve accesible películas que ni siquiera existen. En este “dar gato por liebre” no es de extrañar que además de piratear películas y venderlas con cierto retoque de portada, otros se animen a “suedizarlas”. “Suedizar” un film consiste en hacer un remake de muy bajo presupuesto. Nos lo explica Michel Gondry en “Rebobine, por favor”, donde dos tipejos se ven en la necesidad de rodar versiones caseras de “Los Cazafantasmas”, “Robocop” o “Paseando a Miss Daisy” para mantener a flote un videoclub. La película se cierra con un final meloso del que Gondry, sin embargo, no quedó satisfecho, pues se empeñó en llevar el asunto más lejos. En marzo del año pasado organizó unos talleres en los que animaba a la gente a seguir el ejemplo de sus protagonistas. Lo hizo en la galería Deitch de Nueva York. Para la ocasión, montó varios decorados –incluido un videoclub-, escribió un protocolo y convocó a las personas del barrio. ¿El resultado? 122 películas y un libro: “You Will Like This Film Because You Are In It: The Be Kind Rewind Protocol”. En él, Gondry explica que no se trata tanto de enseñar cine como de tener una excusa para crear redes sociales e incluso trabajar con niños sin que te detengan, algo que en USA ya es casi imposible. También cuenta que el origen de esta idea está en un DVD pack de “El planeta de los simios” pues viendo la saga de un tirón, observó que cada versión se hacía con menos presupuesto que la anterior. La quinta era un bodrio pero había ganado algo: encanto.
En el fondo, Gondry no es el único piensa que con poco se puede hacer mucho, solo que a veces la cosa se va de las manos. El recién publicado “Homemade Hollywood: Fans behind the camera” de Clive Young recoge este fenómeno. Nos habla de fans que han puesto su dinero, su tiempo y su salud en realizar remakes no autorizados legalmente, lo que implica que cualquier explotación comercial es sinónimo de multa o juicio. En resumen: si existen, es por amor al arte.
Aunque hoy en día hay numerosas webs dedicadas al tema, según Young, esta práctica se remonta a los años treinta. Entonces sólo existía una revista: “Amazing Stories” en cuya sección de cartas escribían numerosos fans. Los mismos que acabarían celebrando convenciones sobre ciencia ficción y cómics. Tiempo después, coincidiendo con la comercialización del formato Súper 8, salió una segunda revista: “Famous Monsters of Fimland”, que también contribuyó a alimentar el apetito amateur publicando artículos “How-to” y entrevistas a gente de la profesión. Entonces Andy Warhol ya andaba “suedizando” sus propias fantasías, pero su Frankenstein tenía bastante que envidiar al del precoz Don Glut, director teenager que inmortalizó tanto a monstruos como a superhéroes, principal carnaza del remake casero. De Spiderman, por ejemplo, existen incontables versiones. Una de ellas es la que rodó Bruce Cardozo junto al futuro batería de Los Ramones. Al verla, Stan Lee se quedó impresionado pero no les dio el visto bueno pues según él, “la adaptación al cine de Spiderman no debía parecerse tanto al cómic, sino a una rock opera con Elton John y David Bowie”. Es obvio que Dan Poole, otro aspirante a director, ignoraba esta opinión, de lo contrario no se hubiera lanzado desde un edificio abandonado para emular al hombre araña en “The Green Gobblin Last Sand”. Pero Poole no ha sido el único en jugarse la vida. En 1981, en Mississippi, un chaval de diez años llamado Eric Zala se prendió fuego a sí mismo. Era el inicio de una hazaña que él y otros dos colegas tardarían 7 años en culminar: el remake toma a toma de “Indiana Jones y en busca del arca perdida”. El resultado es sorprendente así como la historia que hay detrás: que si escenas boicoteadas por el insistente croar de las ranas, rocas elaboradas en cartulina que no caben por la puerta de casa, llamadas a urgencias, madres desperadas, y un Steven Spielberg que se les declara por carta.
Hoy, en plena era digital y con Internet como canal de difusión, este fenómeno es imparable, y va del remake toma a toma a trailers ficticios como el de “No es país para viejos”, o híbridos que enfrentan a 007 y Terminator. La página oficial de “Star Wars” sin ir más lejos, convoca concursos a la mejor “suedización”. Quizás “Hardware Wars”, genial homenaje a la saga, tenga algo que ver. Ignorada en su día por Lucasfilms, esta parodia acabó en manos de Pyramid films, una distribuidora de cintas didácticas que explotando el filón sobre el bien y el mal, se encargó de exhibirla en iglesias y escuelas, siendo uno de los cortos más populares de los ochenta. Es más, ante la incapacidad de frenar una práctica que atenta contar los derechos de autor, Hollywood ya ha tomado nota del fenómeno. Su guiño se llama “Fan Boys”, un homenaje oficial a los colgaos de “Star Wars”, donde dicho sea de paso, es difícil ignorar las referencias a Flash Gordon, Buck Rogers y ciertos westerns. Y es que en la medida en que cuenta la historia de un pequeño grupo que pretende derrotar a una superpotencia por la fuerza de sus convicciones, “Star Wars” podría considerarse en sí mismo un Fan film… salvo por un detalle: cuando la rodó, Lucas tenía a toda industria de su lado.


Don Glut... ¡Director teenager!

Publicado hoy en la sección Pantallas del Culturas de La Vanguardia. (Esta versión es un poco más larga). Gracias a Sabrina y Alex por pasarme el material que me faltaba.

lunes 1 de junio de 2009

Ni por la ventana ni por la puerta, sino a través de la pared.


pág 33. Revista Cabinet. N.33- Deception.

miércoles 20 de mayo de 2009

Folk Archive.


¿Más vale tarde que nunca?

lunes 27 de abril de 2009

Mi historia del cine 5: Del indie soso a Bela Tarr (1999-2009)


Un inicio magistral. Las Armonías de Werckmeister.

En el cine Verdi ya no programan pelis independientes como hacían antes. Ahora hay mucho cine iraní o coreano, de ese que suele deleitar a los que, a su vez, se deleitan leyendo a los Javieres del EPS (Cercas y Marias).
Tampoco les culpo... Junno, Junebug, Little Miss Sunshine, The squid and the whale, Thumbsucker. ZZZZZZZ El cine indie me aburre y lo que es peor, es un aburrimiento sin sustancia. Algo me dice que nos estamos volviendo blandos.
Yo creo que todo empezó (¿o debería decir acabó?) con Sofia Coppola. Ella nos demostró que una puede ser una niña de papá y currarse una ñoñería arty de lo más estupenda. Ahora le toca a Miranda July darnos por saco con la incomunicación, cuando medio mundo quiere ser su amigo y yo quiero que me dejen sola... Y es que a día de hoy no hay cretino que no te interpele cuando sales a la calle: si no es el vendedor de rosas, es el que te canta su vida de rebote mientras habla con el móvil. Así que ¡gracias chicos indies!, pero yo paso del drama de sentirse incomunicado. Más bien aplaudo esa condición.
A riesgo de sonar derrotista también he de decir que hay futuro más allá de Sundance. El otro día, Sabrina y Luis me animaron a ir a la Filmoteca. Fui a ver "Las Armonías de Werckmeister" de Bela Tarr. Lo cierto es que también me aburrí pero esta vez fue aburrimiento con sustancia, plomizo. Un aburrimiento que de algún modo me llenó. Con deciros que aún sigue conmigo...Ahora me gusta preguntarle a la gente qué piensa de ella. Hay para todos los gustos: C ,por ejemplo, me dijo que a él le encantó porque le encantan las pelis de zombis. Y es cierto que si la ves así, lo cambia todo.